La fabricación y uso de empaques que son respetuosos con el medio ambiente y que contribuyen a reducir la huella de carbono de los productos es una tendencia que ha venido creciendo en los últimos años. Ello se explica principalmente por dos razones: la mayor consciencia por parte de los consumidores y el endurecimiento de las regulaciones de los gobiernos que buscan minimizar el desperdicio ambiental y mejorar los procesos de gestión de desechos, tanto por parte de las empresas como de la población.
Ante este contexto, el packaging sostenible surge como una inmejorable opción para que las empresas tengan un impacto más tangible con la sostenibilidad. Sin embargo, es importante señalar que un packaging sostenible debe cumplir con diversos requisitos como ser reciclable, biodegradable, hecho de material reciclado y reutilizable.
La adopción de prácticas de empaque sostenibles puede ayudar a cerrar el ciclo de vida de los productos y promover la economía circular. Las empresas pueden reducir su dependencia de recursos vírgenes y promover la reutilización y el reciclaje al utilizar materiales reciclados o reciclables.
